Hoy hemos visitado la isla de Bubaque, donde hace
exactamente un año Samuel y yo estábamos viviendo durante un corto periodo de
tiempo para llevar a cabo un diagnóstico sobre las necesidades de la población
de esta isla de los Bijagós.
Hoy, 1 de diciembre del 2012, las mujeres han bailado y
cantado, para celebrar que tras 20 años de intentos, por fin este año que viene
su mercado va a ser construido. Será construido gracias a una financiación
conseguida por Manitese, una ONG italiana donde trabaja Samuel que antes de la
guerra civil en Guinea Bissau apoyaba ampliamente las islas Bijagós en salud,
agua y saneamiento y mejora de las condiciones de la población.
En la reunión de presentación de la construcción del
mercado, las mujeres que representaban a la asociación de mujeres del mercado y
a la asociación de mujeres de Bubaque recordaban a Maria. Maria fue una señora
que vivió en los años 90 en la isla, coordinando las acciones de Manitese. Han
gritado, ¡Viva Maria! ¡Viva Maria! Recordando como ella escuchaba y apoyaba a
las mujeres de la isla, y aunque durante su época su intento no consiguió dar fruto
de construir el mercado debido a factores un poco tristes de explicar aquí, su
empeño y compromiso perduró durante estos años en la memoria de las mujeres.
Y esto me muestra una vez más como los proyectos tienen que
partir de las necesidades reales de la población, y que para que la cooperación
tenga sentido y unos buenos resultados es tan y tan necesario sentarse con la
gente, hablar de sus problemas, ver a todos los diferentes grupos que pueda
haber y sopesar las diferentes posibilidades, pero lo más importante, quizás
sobretodo en África… sentarse con las mujeres, porque son ellas quienes llevan
la comida, los hijos, el agua, el cuidado básico, para adelante… en fin, la
vida.
***
Y ¿un mercado? ¿Tanto significa un mercado? En Guinea Bissau
los centros de la vida de las poblaciones son los mercados (¿y donde no?). Hace
dos días estaba en la ciudad de Gabú, segunda ciudad de Guinea Bissau, con un
mercado en constante movimiento a causa de su cercanía con Guinea Conakry, lo
que la convierte en un polo de comercio privilegiado. Pasamos por casualidad
por el nuevo mercado, construido a unos 20 minutos a pie del centro de la
ciudad: vacío, casi desolado. Con un par o tres de mujeres comerciantes en su
interior, las paredes adornadas con azulejos para un buen mantenimiento de la
limpieza lucían blancos debido a su falta de uso. ¿Y esto? Preguntaba a mi
amigo Eupremio. Él me contaba que en la ciudad de Buba, la principal ciudad del
sur de Guinea, era peor: un nuevo mercado grande y portentoso había sido
construido a más de 5 kilómetros del centro de la ciudad, en el camino en
dirección a otra ciudad.
Y África es así: te encuentras grandes inversiones, grandes
proyectos, que luego se quedan vacíos y sin utilizar. Grandes infraestructuras como
elefantes muertos en medio de la sabana. ¿Pero podríamos tildar de “desagradecidos”
a los beneficiarios? Más bien podríamos preguntarnos si los que han traído los
grandes proyectos se han preocupado en algún momento de sentarse con la gente
para ver cuáles son sus necesidades reales, pues, a veces, los pequeños
detalles lo son todo. ¿Qué es un nuevo mercado con todas las infraestructuras
necesarias si no está localizado donde debía estar? Las mujeres seguirán debajo
del sol y se escaparán corriendo cuando llegue la lluvia, para seguir vendiendo
a los compradores del centro de la ciudad de Gabú o de Buba.
Pero las mujeres de Bubaque tendrán su mercado. Porque
ellas veinte años atrás iniciaron su pedido y no cesaron en su empeño, incluso
llegaron a colocar las primeras piedras, que transportaron sobre sus cabezas
desde el puerto. Y ahora ha llegado su momento: un poco atrasado, pero en el
lugar y en las condiciones donde ellas pidieron. Y yo grito: ¡viva las mujeres
de Bubaque!
Felicitaciones por el blog!!
ResponderEliminarPablo de Argentina
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