jueves, 11 de mayo de 2017

En el corazón del Masai mara: Little governors

En el corazón del Masai Mara se esconde una joya escondida, uno de los campos más antiguos en el Masai mara, y ubicado en un sitio sin igual: El Little governors. Cerca de las orillas del río Mara, el campo está situado en un precioso pantano de aguas bajas donde se acercan a beber al amanecer y al atardecer los más preciosos animales: elefantes, jirafas, hipopótamos, búfalos y otros mamíferos, a parte de los más variados pajaros. Si uno no tiene ni idea de birdwatching no importa, allí te vuelves experto en los tipos de pájaros, desde los as grandes a los pequeños, y vuelves a las grandes urbes observando las palomas y los gorriones que viven en nuestros edificios de cemento. 


Para llegar hasta el Little Governors uno tiene que entrar en el Parque nacional del Masai Mara en Kenia. Allí te vendrán a guiar a la entrada del Parque y te dirigirán hasta el Río Mara, donde hay que tomar una barca para cruzar el río, ya que el campo está situado al otro lado. Poco a poco mientras oscurece los animales se van acercando al pantano de aguas bajas, y el guarda masai te puede llevar hasta el extremo del campo para observar escondido a los elefantes... ¡más vale que no hagas ruido!  


Pero el mejor momento es al amanecer. Te despiertas en tu tienda de campaña (tienda de campaña de lujo, es decir, con su cama, su lavabo y todas las comodidades), abres la cremallera y allí entre los árboles puedes atisbar los facocheros que comen la yerba, las pisadas de los leones que andaban a sus anchas por el campo durante la noche, o la caca de búfalo fresca. Y allí en el horizonte, las jirafas caminando con sus graciosos movimientos, los búfalos que comparten su desayuno con los pequeños pájaros que les comen las pulgas y los impalas que miran hacia la sabana vigilando que no venga el león.










Nosotros lo visitamos con nuestra familia, y nuestra pequeña Júlia disfrutó tanto o más que nosotros de los animales. Cuando después salimos en el 4x4 para el game drive matutino, ella no dejaba de decirnos (con su lenguaje de 20 meses) que saliésemos del coche para ver más de cerca a los leones, o que siguiésemos más rato a los elefantes, sobre todo al elefante bebé que estaba con su mamá. 




Y por último, ¡la guinda del pastel! uno de los animales más dificiles de ver incluso para los guías masai que salen cada día a seguir las huellas de los animales salvajes: el leopardo. Espléndido, nos obsequió 5 minutos de contemplación, para después deslizarse entre la maleza y perderse hasta otra ocasión... ¡ojalá sea pronto!

No hay comentarios:

Publicar un comentario